miércoles 11 de noviembre de 2009

Ike


***** Ike Wister (Izear Luster) Turner, Jr (1931-2007) *****

Sí. La foto, fea, mala, oscura, realza el peligro que tienes. No todo van a ser buenos chicos, ¿verdad, Ike? No. Tú eras un malo, un malo malísimo: debes de estar tocando el piano, o la guitarra, en el mismísimo centro del Infierno, haciendo bailar a Satanás y sus muchachos. Porque eso sí: como persona tal vez fueses un horror, pero como músico eres una pieza capital en la historia del rock'n'roll, del ryhtm'n'blues, del soul, de casi todos los géneros de raiz "negra", como tu alma. Y aunque la mayor parte de mis muertos preferidos deben de andar entre el Cielo y el Purgatorio, más de uno hay que ha fijado su residencia Abajo: tú por ejemplo. Como siempre he pensado que hay que tener amigos hasta ahí, hoy he bajado a visitarte.

Un psicólogo, o psiquiatra (a mí lo de "ps-" me encanta) diría que en la base de tu manera de ser hay alguna lógica; que haya lógica no quiere decir que haya justificación, pero en fin: en los años treinta -en plena época de la segregación racial- nacer en Mississippi no es la mejor de las opciones para un negro: será muy interesante desde el punto de vista musical, pero en lo demás no. Y si aún encima lo primero que recuerdas de tu infancia es que a tu padre -un pastor de la iglesia negra local- lo mataron a golpes y patadas una turba de blancos encabronados, pues... no me extraña que salieses un poquito cabrón tú también. Menos mal que desde joven te atrajo la música; si no, habrías acabado muerto en un callejón, en alguna pelea, o en la cárcel. Chico problemático.

Pero en eso hubo suerte: con ocho o nueve años tuviste tu primer trabajo como mozo de carga en una radio local, y ahí te fijaste en los instrumentos: estabas salvado.
Aprendiste a tocar el piano, trabajaste como chico de recados para algunos bluesmen y conociste de primera mano a unos cuantos, que te enseñaron los rudimentos básicos para defenderte con el instrumento. En esa misma emisora ya descubriste los placeres de ser un DJ y, sin haber cumplido los veinte años, ya tenías tu propia banda, Los Reyes del Ritmo, y además del piano ya dominabas la guitarra eléctrica. Y en esa banda tuya estaba Jackie, el saxofonista... y aunque la autoría no está nada clara, hay algo irrebatible: en 1951 -cuatro años antes de Elvis y los demás- tú y tu banda grabásteis Rocket 88, considerada como la primera pieza de rock'n'roll de la historia. Podríamos ahora echarnos un rato discutiendo sobre quién la escribió, pero a estas alturas lo que cuenta son los fríos datos: la grabaste tú con tu banda, en los estudios de la Sun Records y el mismísimo Sam en persona la produjo. Pues ya está. Nadie en aquel momento fue consciente de ello, claro, porque el término r'n'r no existía aún como género, pero la Historia lo verificó años después. Y la vida sigue: tu banda acompaña a grandes del blues como Howlin' Wolf, Ellmore James, Sonny Boy....

Y en un gira por San Louis, en 1956, conoces a una chica de dieciseis años que se llama Anna Mae Bullock, que está loca por cantar en un grupo; tú al principio pasas de ella, pero luego la oyes y la fichas. Y te cuelgas. Y te casas con ella dos años después. Ahora ya no se llama Anna Mae, ahora se llama Tina. Turner. Y desde principios de los años 60 hasta vuestra separación en 1976, Ike & Tina Turner (y las Ikettes) sois uno de los mayores espectáculos en directo que se recuerdan en la historia del ryhtm'n'blues y hasta del soul. Vuestros discos son imprescindibles en toda discoteca que se precie, el culo de Tina meneándose con las otras dos Ikettes al ritmo enloquecido de tu guitarra y la banda son inolvidables, las versiones que construyes son demoledoras, todo es un volcán...

"Sí, ya sé, soy un tipo de carácter fuerte", dijiste cuando te preguntaban por las palizas que le dabas a Tina, por tus excesos con la coca o el alcohol, por las broncas que tenías con todo el mundo... ya, Ike, pero eso no es excusa. El caso es que Tina te dejó y luego le hicieron una película sobre vuestra vida y vuestra banda: un poco exagerada, tienes razón, pero era ella la que hablaba... qué quieres. Y tú entrabas y salías de la cárcel, grabaste dos o tres discos pasables, hacías giras en plan memorabilia, y por fin un día se te fue la mano con la coca y reventaste... ¿o fue adrede? En cualquier caso, fin de la historia. Y ya está.

La gente como tú, Ike, ya lo comprenderás, no le cae bien a nadie. Lo malo es que como hay esa puñetera manía de enterrar a la obra con el monstruo, la gente se olvida de tu valor musical, que a mí es lo único que me interesa. Así que por una vez hoy hago de abogado del diablo. Y nunca mejor dicho. Un saludo a Satanás.

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Diccionario de urgencia

Jackie (Brenston): a ver. Esto es un poco lioso, así que resumo: Jackie, saxofonista y cantante de la banda de Ike en 1951, trajo la una canción -versión de otra más antigua- a la que llamaron "Rocket 88" (nombre de un un automóvil muy chulo que acababa de salir al mercado) y la leyenda dice que la grabó primero con su propia banda, que según esa misma leyenda se llamaba "Jackie Brenston and his Delta Cats". Pero no hay pruebas de esto. Lo único que se conoce con propiedad es lo que ha quedado: grabación en la Sun Records de Memphis a nombre de Ike Turner and his Kings of Ryhthm.
Sam (Phillips): personaje mundial. Era un locutor de radio, técnico de sonido y tan loco por el rythm'n'blues como por el rockabilly. Fue el creador de la mítica Sun Records, en Memphis. Teniendo en cuenta que el rock'n'roll nace de la unión de los dos géneros citados, no es extraño que él sea el "padre" del invento: descubrió, entre otros, a Ike, a Elvis o a Carl Perkins, y grabó a monstruos como B.B. King, Ellmore James... Una figura imprescindible para entender la historia musical americana.



viernes 30 de octubre de 2009

Duane


********** Howard Duane Allman (1946-1971) **********

"Quiero a ese guitarrista.., presentádmelo... ¿cómo hace para tocar así?
(Eric Clapton, tras oir a Duane y su guitarra)

No me extraña. Eras un portento, amigo Duane. Y mira que a mí las piezas de blues-rock de más de cinco minutos ya me aburren, el country no lo soporto, los directos ya dije varias veces que no son lo mío... pero tú eras un caso aparte; tú eras el gran Duane Allman, y ante eso poco más hay que decir. Tú al frente de tu banda creaste un género que luego siguieron otros, sin tanto brillo: el blues-rock sureño. Y a pesar de todas las tragedias y de unas cuantas cosas feas que pasaron, hasta los anglófilos rematados como yo nos rendimos ante tus encantos.

Nacer en un sitio como Tennessee tiene que marcar, supongo: el blues allí se respira más que se oye. Lo curioso es la extraña mezcla de sitios que recorriste tras eso: Florida y California, antes de ir a Nueva York y luego a Georgia... pero no adelantemos acontecimientos: tú eras muy inquieto, y las pequeñas bandas que creaste junto a tu hermano Gregg en la zona de Daytona Beach se te quedaban pequeñas, así que decidiste progresar y con veinte años ya eras un respetado guitarrista de estudio que acompañabas a estrellas ¡del soul! Sí, del soul. Y qué estrellas: Wilson Pickett, Aretha Franklin, Arthur Conley... poca gente recuerda que la mitad de las obras maestras de esos y otros personajes van aliñadas con tu guitarra.

Bien, pues con esa experiencia y una buena reputación es el momento de conocer a Phil, que está estrenando un sello discográfico -la Capricorn- y que se queda anonadado con tu habilidad: venga, Duane, monta una banda que yo te grabo. Y llamas a tu hermano, que ahora se ha especializado en las teclas además de cantar, y como no te quieres privar de nada reclutas a dos baterías: Jay y Butch, colegas en varias jam sessions lo mismo que el bajista, Berry. Y a otro guitarrista, Dicky, y ya está: The Allman Brothers Band graba por fin en 1969 en Macon, Georgia, uno de los mejores discos de presentación de una banda de blues-rock en la historia del género. Y aquí aparece el bueno de Eric, que te oye en una actuación y flipa: quiero a ese guitarrista. Y junto a él grabaréis "Layla", otro de esos cañonazos históricos. Y la vida sigue. Y en 1971 pasan dos cosas muy grandes: la primera es la grabación de vuestro concierto en el Fillmore, que la crítica considera como "el mejor disco en directo de la Historia"; la segunda, tu muerte.

El disco, efectivamente, es una joya (¿tengo que volver a repetir que lo mío no son los directos?): para mí, junto al "Made in Japan" de los Purple y el "Irish Tour 1974" de Rory, constituye la Santa Trilogía de los discos en directo de los años 70. No digo más. Y en cuanto a tu muerte... tú y tu querida Harley-Davidson acabásteis estampados en una calle de Macon contra un camión. Qué le vamos a hacer. Lo siniestro es que un año después, por las mismas fechas, con otra Harley y en una zona a menos de un kilómetro, se estampó Berry. ... el caso es que en un año la Banda Allman -el espíritu de esa banda- quedó liquidada: con otro disco más, un doble que estaba a medio grabar en el momento de tu muerte, se acabó la magia. Luego ellos se pasaron al country rock (tienen un buen disco, o dos) y luego empezaron los líos: tu hermano Gregg se vuelve señorito, disuelve la banda, se escaquea de un feo asunto de drogas echando la culpa al resto, inicia una carrera en solitario con más pena que gloria, se lía con esa cosa de plástico llamada Cher... en fin. Qué más da. Tú ya no estabas. Otro dios de la guitarra al agujero.

Y esto es todo, Duane. Lástima. Los profesionales como tú merecen una vida larga y fructífera, pero ya ves. La Harley es lo que tiene. Espero que tú y Jimi hayáis recibido como se merece a Rory; bueno, y a Frank aunque fuese de otro palo, y a Randy... Joder, qué pandilla. El Olimpo de la guitarra, nunca mejor dicho. Esperemos que tarde mucho, pero cuanto llegue el bueno de Jeff ya estaréis todos. Y a echar el cierre.
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Diccionario de urgencia
Gregg Allman: hermano de Duane. Teclista y cantante.
Phil (Walden):
afamado manager y jefe de la Capricorn Records, subsidiaria de Atlantic; dado que esta última compañía se hizo con el catálogo y artistas de la legendaria Stax, pudo oir de primera mano las habilidades de Duane con los monstruos del soul y quedarse prendado.
Jay (Johanny Johanson): batería y percusión de los Allman.
Butch (Trucks): batería y percusión de los Allman.
Dicky (Dickey Betts):
segundo guitarra de los Allman.
Berry (Oakley): bajista de los Allman.


jueves 22 de octubre de 2009

Marc


*************************** Marc Feld (1947-1977) **************************

Mmmm... ya tenía yo ganas de hablar de tí, Marc. Claro, primero hay que citar a los grandes, a los preferidos, a los más queridos, a todos esos que han salido aquí hasta ahora y a los que vendrán. Pero tú también estás invitado, y con los mismos honores que los demás: contigo entendí que no todo es alucinar con las grandes obras de los genios, elevarse hasta el infinito con los Maestros, sino que todo arte es, antes que cualquier otra cosa, pasión, o emoción. Y si Groucho Marx, para mí, no es menos importante que Nietzsche o cualquier otro santón del gremio, con esa misma razón te traigo hoy aquí. Tú no eres menos que nadie.

Tú apareciste cuando mi generación andaba a medio camino entre la infancia y la adolescencia. Nos creíamos la élite: en mi pequeña ciudad, sólo cinco o seis conocíamos, por ejemplo, a King Crimson o a Pink Floyd. Si había que montar una fiesta, el nivel medio imprescindible eran los Creedence o Deep Purple. A mí, por la edad, las chicas aún no me hacían caso, así que yo era el que ponía los discos y gracias: me limitaba a soñar con tórridos manejos entre la poderosa delantera de una tal María Jesús (qué habrá sido de ella) y las razonables caderas de otra tal Carmencita (ídem). O de la que se me pusiera delante; a esa edad vale todo.

El caso es que comenzaban los años 70: los mayores ya empezaban a hablar de la decadencia del rock, del hundimiento de los hippies, de que la Edad de Oro estaba pasando, y que ahora, a nosotros, nos quedarían las migajas. Y en eso estábamos cuando apareció T. Rex. Más adelante supe que ya llevabas unos años en el negocio y que tu apellido de guerra era la suma de "Bo", por Bowie, más "lan" por Dylan: menuda mezcla; luego lo entendí, al oir tus grabaciones anteriores y enterarme de que tus gustos iban desde el rock and roll clásico hasta el folk psicodélico de Donovan, otro de mis fetiches. Con tu primera banda "seria", los John's Children, ya tuviste un éxito, y luego montaste Tyrannosaurus Rex, básicamente un dúo con tu colega Steve: un poco coñazo, la verdad; intentabas llegar al nivel de Donovan, y eso es muy difícil. Tus discos de esa época se resienten. Y tú lo comprendiste perfectamente, así que cambiaste de nuevo y con esa extraña mezcla de rock and roll y pop que llevabas en la cabeza, te lanzaste a una aventura que te hizo de oro, y del Tiranosaurio quedó solo la T, y de un dúo saltaste a un grupo completo. Bowie era esta vez la gran referencia, junto a Lou e Iggy: la decadencia, el final de los sueños sesenteros reflejados en todo su esplendor: maquillaje, lentejuelas, promiscuidad, confusión de sexos, el burdel del rock: el glam. Eso fue T. Rex.

Y comenzaron a llegar vuestros singles, junto con los de Sweet, Slade, Mud, el Bowie de la época, y los guateques cambiaron. Y nuestra mentalidad también: las barbas para los progres, para los viejos rockeros; para otros, el rimmel. Aquella actitud desafiante, bastarda, me encantó: yo seguía siendo un crío, pero tomé buena nota de que lo que no se renueva muere. Y, sobre todo, ver esa cara de cabreo entre los hermanos mayores, tan serios, tan de trenka y Carlos Marx, tan elevados... ellos eran ahora los reaccionarios. Qué feliz me sentí oyendo vuestra "basura amariconada", como decían algunos. Cuántas veces habré escuchado el "Get it on", por ejemplo...

Y luego la cosa decayó, porque el glam mucho fondo no tenía; de hecho, tu momento de esplendor fue de un par de años, no más. Y eso dió para seis o siete grandes singles: poca cosa, pero intensa. Y luego la decadencia, y luego te matas a bordo del Mini que conducía Gloria, probablemente colocada: un árbol, zas, ya está. Te faltaban dos semanas para cumplir los treinta años. El espectáculo había terminado. Ya casi no nos acordábamos de tí cuando eso pasó, pero sigo teniendo aquellos singles; y te juro que sigo oyendo a T. Rex de vez en cuando: es muy saludable.

Ya ves, esta vez casi no he dado datos. Para qué. Lo tuyo era un sentimiento: el pop no necesita diccionarios, sino un alma juvenil que lo disfrute sin fechas, sin nombres, sin nada más que las ganas de embobarse durante unos minutos; y luego, a poner otro single, y seguir sudando. Y soñando. Gracias, Marc, por tus minutos de gloria.
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Diccionario de urgencia (escueto, como este género musical)
Steve "Peregrine" Took: guitarra y bongos de Tyrannosaurus Rex
Bowie: David
Dylan: Bob
Lou: Reed
Iggy: Pop
Gloria: Jones. Cantante americana de soul-pop-Tamla que fue esposa de Marc. Su mayor éxito fue "Tainted love", un verdadero himno del Northern Soul británico a finales de los años 60, rescatado en los 80 por Soft Cell.


martes 6 de octubre de 2009

Randy



************ Randy Craig Wolfe (1951-1997) ***********

... conocido como Randy California: otro hermano del alma. El sentimiento que tuve y que tengo con tu vida y con tu muerte es muy parecido al que me acompaña con Steve o Rory. Te descubrí tarde -como casi todos los aficionados españoles, por culpa de la puñetera CBS-, ya íbamos por el año 78 o o 79... pero, teniendo en cuenta que en esa época lo que molaba era el punk, el after-punk, la new wave, la cold wave, los siniestros, el tecno, todas esas luminarias.., descubrir y enamorarse de una banda como Spirit, tan sesentera, tan de otra época, no me negarás que tiene su mérito. Perdóname, Randy, por la tardanza. Aún no había Internet.

Tú eres otro de los que sólo podía ser músico; desde pequeñito viviste rodeado de ellos, gracias a que tu tío Ed, el hermano de tu madre, era el dueño del Ash Grove; oficialmente, era uno de los locales de folk más importantes de Los Angeles, pero al final allí había de todo: gente del blues, del jazz, y todos te enseñaban cosas, trucos, maneras de pinzar una cuerda para que suene de esta manera o de la otra... y en 1965 ya formas tu primera banda con tus colegas Mark y Jay, Los Gallos Rojos. Pero tu madre se lía con un músico, un batería de prestigio que ya había tocado con grandes del jazz, se lía nada menos que con otro Ed, y al final se casan y al año siguiente os vais a vivir a Nueva York porque el gran Ed tiene trabajos allí.

El primero de la lista de personajes de mi blog, como ya sabes, es Jimi. Y lo que no conté antes lo cuento ahora: tú estabas en Manny's Music Store, una tienda de guitarras, cuando apareció él. Y os pusísteis a hablar; y tú, Randy, tú tenías quince años, y tocaste unas notas delante de Jimi, y Jimi flipó, y os caísteis bien, y Jimi tenía una banda, los Blue Flames, y te ofreció tocar con él... de segunda guitarra, claro. Sólo había un problema: había otro Randy, el bajista, que era de Texas. Y Jimi dijo:


- Pues ya está: tú, Randy, te llamarás Randy Texas; y tú, Randy, te llamarás Randy California.

Y desde entonces, tú te llamas Randy California: a ver quién es el guapo que le discute algo a Jimi.

Pero a Jimi lo descubre Chas y se lo lleva a La Isla. Y tú te vuelves a Los Angeles porque tu padrastro ya terminó el contrato, Chas sólo quiere a Jimi -aunque Jimi te hubiera llevado con él- y tu madre no consiente que un crío de quince años ande por ahí a esas horas de la noche. Bueno: visto con el paso del tiempo, fue lo mejor. Porque tu padrastro, una autoridad, se da cuenta de que eres muy bueno, pero que muy bueno, con la guitarra; y no sólo eso, sino que además eres muy creativo. Así que te anima a formar una banda. Bien, pues si ya tienes un batería -un monstruo, para ser exactos- que además es de la familia, el resto es fácil: recuperas a Mark y a Jay, buscas a un teclista -el bueno de John- y ya está: Spirit ha nacido. Y en Enero de 1968 aparece vuestro primer disco.

A partir de ahí, siempre con tu padrastro detrás ("¡Cuidame bien al niño, Ed!", debió decirle tu madre, "o cuando lleguéis a casa hay rodillo para los dos"), Spirit se convirtió en La Gran Banda Americana Desconocida, y a mucha honra: salvo vuestro cuarto disco, el resto vendió regular; pero lo suficiente para vivir de este negocio, para recorrer América y Europa -donde fuísteis más apreciados que allí-, para dejar la impronta de grupo versátil que lo mismo hacía jazz-rock que psicodelia, y que nunca fue inferior en calidad a los supuestamente "grandes": Spirit fue una de las bandas más equilibradas de América, lo cual no era difícil teniendo en cuenta vuestro nivel musical, vuestra destreza con los instrumentos, muy superior a la mayoría: siempre con Ed a tu lado, has escrito una de las páginas más gloriosas del rock de calidad, del que no pasará nunca.

Y el espíritu de familia, tan presente en tí, te honró hasta en tu muerte: te llevó una corriente cuando estabas con tu hijo de doce años haciendo surf, otra de tus aficiones; en realidad la corriente se lo estaba llevando a él, pero tú te lanzaste y conseguiste sacarlo hasta cerca de la orilla. Y el océano, cabreado por habérselo quitado de las manos, te llevó a tí.

Spirit. Sí señor, qué nombre tan ajustado para lo que tú y Ed érais. Aún hoy te vela junto a tu madre, y te velamos miles y miles, millones de familiares repartidos por todo el mundo. Seguro que tú y Jimi estáis ahí arriba haciendo duetos, y en ratos libres surfeas las nubes: ahí no hay peligro, mi amado Randy. California.
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Ed (Pearl): tío de Randy, hermano de su madre Berenice y dueño del Ash Grove
Mark (Andes):
bajista de los Red Roosters y luego de Spirit

Jay (Ferguson): cantante, percusionista y compositor, primero con los Roosters y luego con Spirit; la mayor parte de la obra de esta banda es de Randy y suya.
Ed Cassidy (Chicago, 1923)):
también llamado "Cass". Empezó haciendo música dixie en los años cuarenta, y ya en los cincuenta era un especialista que acompañó a personalidades del jazz como Art Mulligan o Roland Kirk, por nombrar sólo a dos. Luego, a principios de los sesenta, tocó con el venerado Ry Cooder, también entre otros. En resumen, un monstruo que fue influencia por su especial manera de tocar los palos para baterías como John Bonham, de los Zeppelin. Bonham por lo menos lo reconoció; otros no. La envidia es como la tiña.

John (Locke):
teclista y base electrónica de Spirit.


martes 29 de septiembre de 2009

Syd


*********** Roger Keith Barrett (1946-2006) ***********

La verdad, Syd, es que tú mismo te reirías de esa fecha oficial: 2006. Tú llevabas más de treinta años muerto: desde los 70 estuviste vegetando. Te reirías si fueses consciente de qué es la risa, o de qué es una fecha, de qué es qué. Uno de tus discos en solitario se titulaba "El chiflado se ríe", así que no hace falta más abundamiento en el tema: chiflado. Menudo plan. Las drogas son muy malas, Syd. Y a algunos les sientan peor que a otros; a tí, por ejemplo, te sentaron fatal. Bueno, qué te voy a decir que no sepas tú, si es que por ahí arriba sabes. Igual aún andas zumbado.

Sí, con ver esa mirada, esa distancia, ya se imagina uno que la tuya es una historia muy triste. Corta y triste. Tú fuiste una de las mayores luminarias de la psicodelia británica, si no la mayor. Tú eres el símbolo de una época e incluso de una clase social, la juventud medioburguesa que en los años 60 tomó el mundo: de buena familia, con estudios, diletante en teatro y poesía, músico de casualidad pero músico al fin... necesitado de nuevas experiencias, de verlo, oírlo, probarlo todo. Y vaya si lo probaste, hasta quedar vacío. Viniste de tu Cambridge natal a Londres a estudiar pintura, pero pronto lo dejaste por la guitarra. Y entonces te encontraste de nuevo con Roger, al que habías conocido en el Instituto, y Roger te presentó a Rick y a Nick, universitarios contraculturales como Roger. Llevaban tiempo intentando formar un grupo, pero el puesto de guitarrista-cantante no lo tenían claro. Y ya digo, apareciste tú, un torbellino de ideas, tantas que hasta les diste el nombre para la banda: te acordaste de los viejos bluesmen Pink Anderson y Floyd Council y en su honor le dijiste a Roger: Oye, ¿qué tal si nos llamamos Pink Floyd?

Pues ya está: Pink Floyd. 1967. Llegados a este punto yo creo que ya no hace falta decir nada más. Sólo recordar que la mayor parte de las canciones de su primer LP eran tuyas; que la primera de ellas, "Astronomy domine" es probablemente la más grande de todas las canciones psicodélicas, y mira que hay canciones... que ya antes de eso habíais editado tres singles, de los cuales dos eran tuyos también. Y que, por resumir, teniendo en cuenta que la psicodelia es un género de singles, vuestro LP es uno de los cuatro o cinco que han quedado para la historia. Tú eras la máquina de crear, y Roger era el director. Todo iba bien.

Pero tú te exigías cada vez más, necesitabas superarte, convertirte en el ángel de la luz, y eso es muy duro. El LSD era tu alimento, la locura sintetizada, el viaje contínuo, y los viajes son caros: pronto empezaste a tomar tranquilizantes, unas pastillas compensaban los efectos de otras, tú estabas pero no estabas; hubo conciertos en los que, completamente lelo, apagabas la guitarra o te quedabas tocando una sola nota, pensativo, mirando al techo; y tus compañeros, mucho más serios que tú, mucho más profesionales, se desesperaban. Y luego declaras que estás muy interesado en los viajes astrales, y que el LSD es una llave, y etc, etc.... Claro, Roger y los demás se asustan: el prestigio de la banda en directo anda por los suelos. Así que, para cuando te dé la ventolera, fichan a David, que te cubre cuando tú deambulas por el escenario, y luego al otro David, y al final ya no aguantan más y un día te dejan tirado y se van a tocar a Southampton sin tí. Era Enero del 68. En ese año salió el segundo LP del grupo y tu participación ya fue pequeña. Tu etapa con los Floyd había acabado.

Luego sacaste dos discos a tu nombre, el primero de ellos con el título de "El chiflado se ríe", y tus antiguos compañeros te ayudaron en la producción, incluso tocaron en casi todas las canciones. Algunas eran buenas, de tu época brillante; otras, sencillamente, eran un coñazo. Tú ya habías comenzado el camino hacia las sombras hacía tiempo, y no volviste. Esos dos discos se vendieron porque eran tuyos, no porque fuesen realmente buenos, pero en fin... y el resto de tu carrera musical es anecdótico: algunas apariciones esporádicas solo o con los Pink Fairies -otra cuadrilla de chiflados-, luego un intento de grabar un tercer disco, que al final quedó en nada, y poco más. Por fin, justito de dinero, te retiraste a vivir en casa de tu madre. Las pocas fotos que hay de tí en los años 80/90 son patéticas: gordo, casi calvo, ido. Que los médicos no se pusiesen de acuerdo en si fue catatonia o psicosis ya da igual: fue el LSD. David asegura que tus derechos de autor se te pagaron siempre, y puede que sea cierto; aunque en tu estado ya no necesitabas mucho.

Y finalmente un cáncer amable te llevó; se llevó tu cuerpo, claro, porque otra cosa no quedaba. Dicen que no te acordabas de nada, que no sabías ni quién eras ni quién habías sido. Terrible. Tus compañeros te dedicaron un disco, deprimente por cierto, aunque a la gente le gusta mucho: se llama "Ojalá estuvieses aquí". Ese título suena un poquito a culpabilidad. Una canción de ese disco se titula "Brilla, diamante loco"...

Que te vaya bien, Syd. Que brilles ahí tanto como aquí. Es lo tuyo. Una pavesa, una chispa, un rayo, todo aquello que sea resplandor fugaz lo fuiste tú.
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Diccionario de urgencia

(George) Roger (Waters): bajista y voz de Pink Floyd. Director de la banda en sus años de oro.
Rick/Richard (Wright): teclista de Pink Floyd. Murió el año pasado, a los 65. Cáncer, también.
(Nicholas Berkeley) Nick (Mason): batería de Pink Floyd.
David (O'List): ex-guitarrista de Nice (la primera banda famosa de Keith Emerson).
David (John) Gilmour: guitarrista de Pink Floyd tras la marcha de Syd.


viernes 25 de septiembre de 2009

Brian


********** Brian Samuel Epstein (1934-1967) **********

No, esta vez no se trata de un músico. O sí. Porque gusto y formación musical tenía. Habrá mucha gente que lo descubra ahora, mirando la foto de arriba y preguntándose quién coño es el tipo ese que está al fondo, detrás de esos cuatro muchachos tan conocidos.

Exactamente: detrás. Brian fue su manager hasta 1967; dicho así, parece que no tiene demasiada importancia. Pero de no ser por él probablemente nunca habríamos conocido a los Beatles, probablemente la historia de la música popular iría por otro camino, no tan luminoso. Él fue tan importante, o más, que la mayor parte de los músicos que conocemos porque tuvo el valor de apostar por un grupo al que nadie conocía fuera de Liverpool. Así que un respeto al señor Epstein, cuya trágica vida y muerte quedó oscurecida por el fulgor de los cuatro de delante. Y aunque no tengo necesidad de dar explicaciones (en cristiano: este blog es mío y pongo lo que me da la gana), me gustaría recordar que los muertos de cualquiera no son siempre, o no son solamente, los más queridos, sino también los más respetados.

Los Epstein son una familia judía rica, comerciante, propietarios de una gran tienda de muebles e instrumentos musicales en Liverpool cuando nace Brian. El chico, de inquietudes artísticas desde pequeño, comenzó a estudiar Arte Dramático, pero lo dejó cuando su padre lo puso a trabajar en la tienda: era el mayor y prácticamente no podía negarse. Pero también tenía aficiones musicales, y era un poquito rebelde. Así que, a pesar de su formación clásica, también le gustaba oir los sonidos nuevos que se cocían en la ciudad; procuraba estar al tanto de las novedades e incluso escribía una columna en "Mersey Beat", la revista yeyé de Liverpool. Por esa época sus padres abrieron una tienda nueva, y allí se fue, de jefe, como debe ser.

Y un día... llega alguien preguntando por "My Bonnie", de Tony Sheridan y los Beatles... ¿My qué... Tony Sheridan y los qué? Pues no, ese disco no lo tenemos. Bah, serán unos petardos. Grabado en Alemania, dijo... a saber. Y la cosa hubiera quedado así de no ser porque, pocos días después, llegó otro preguntando por el mismo disco. Y eso sí que ya no: Brian se informa, es un tío profesional, ¿tocan en la Caverna, dices? Pues allá me voy. Y allá se fue. Y lo que vió no es que le convenciese mucho, pero notó algo. No sé, un feeling diferente, una actitud sobresaliente en estos chicos, alguno ni siquiera sabe tocar, pero qué planta, qué valentía... Y habló con ellos: tengo amigos, tengo contactos, os puedo lanzar... y ellos, claro, dijeron que sí.

Brian tenía amigos, tenía contactos... pero en su vida había llevado un grupo, ni se lo había planteado siquiera: eso le da más valor aún a su hazaña. Sin saber nada del negocio, lo que sí tuvo claro es que aquellos muchachos tenían futuro si los ponía en buenas manos. Y habló con sus amigos de la Decca, les llevó unas maquetas y dijeron que no: las bandas con guitarra no tienen futuro. Pues muy bien, me voy a otra, y a otra.., y por fin a la EMI. Daba la casualidad de que en un sello subsidiario de EMI, la Parlophone, trabajaba George, un técnico de sonido que, al igual que Brian, sabía mucho de música clásica pero muy poco de música moderna. Pero los oyó y le dijo: sí, estos chicos tienen algo; bueno, hay que echar a Pete y traer otro batería, pero tienes razón, Brian, me gustan. Aquí hay algo.

Y ahí comienza la historia de los Beatles. Que ya digo, a lo mejor nunca hubieran sido nada sin Brian: él se encargó de comprar cantidades industriales de "Love me do", su primer single, para que entrase en las listas, y a partir de ahí ya fueron números uno. El controló su imagen, sus vestidos, sus declaraciones a la prensa, como niños pequeños a los que hay que ir guiando. Él se enamoró de su música y de John... y no es elegante sacar ahora historias sucias a la luz, pero John se aprovechó de él. John no es el santito pacifista que la gente cree.

En fin, vamos a dejar eso. en 1967 los Beatles ya son lo que son, el contrato de cinco años se acaba, puede que se renueve o no pero ese grupo ya no necesita niñera, o eso creen ellos. Brian se sienta y se queda pensativo... probablemente ya todo acabó. Ese ensueño. Eres un judío maricón, depresivo, no tienes ya más juguetes, las otras bandas a las que dirigiste a partir de los Beatles ya no existen y, en cualquier caso, ninguna fue como los Beatles. Míralos ahora, en la India, con el guru, con la pandilla de músicos colegas, oyendo las tonterías de un estafador... ya no tienes poder sobre ellos, Brian, vuelan solos, John nunca será tuyo... Y tú ya no tienes ilusiones. Mejor quitarte de enmedio que seguir envejeciendo, recorriendo el camino hacia la vejez victoriana que tu apellido preconiza. Muere joven y harás un bonito cadáver.

Y eso hiciste. Y los Beatles siguieron adelante, manejados luego por Allen, un gangster que ya había dirigido a los Stones -bueno, Paul no quería ficharlo, pero John insistió-, metiendo la pata hasta las cachas con Apple, con sus filmes pseudo sicodélicos para televisión, con sus tonterías de niños ricos. Menos mal que la música los siguió salvando hasta que apareció Yoko, y luego Linda, y los egos de John y Paul explotaron. Ya no estabas tú, Brian... Un saludo. O un beso, no sé.
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Diccionario de urgencia

Tony Sheridan: de nombre real Andrew Esmond Sheridan McGuinnity, fue un rockero británico que consiguió fama en Alemania con unos cuantos discos. En uno de ellos le acompañaron unos jovencísimos Beatles que por casualidad estaban haciendo giras por Hamburgo, donde se curtieron a fondo. De ese LP salió "My bonnie"
La Caverna: local de actuaciones infecto donde los Beatles se hicieron, definitivamente, unos hombres.
George (Martin): ingeniero de sonido que pulió a los Beatles hasta hacer que su sonido fuese el que fue. Sobre la famosa teoría de quién merece ser llamado "el quinto Beatle", si Brian, George o incluso algunos músicos como Billy Preston, yo diría que es una suma de Brian más George.
Pete (Best): primer batería de los Beatles. Al parecer bastante flojo, fue sustituído por Ringo Starr a indicación de George Martin. Los demás Beatles probablemente ya no necesitaban esa indicación: sabían que Pete no daba la talla antes de que nadie se lo dijese.
John: Lennon
Paul: McCartney
Apple: la famosa casa de discos y otras cosas montada por los Beatles, que fue un desastre comercial.
Allen (Klein): manager americano que dirigió a los Stones y luego a los Beatles a la muerte de Brian. Ya digo, un gangster.
Yoko: Ono
Linda: de apellido Eastman (de la familia Kodak) cambió a McCartney al casarse con Paul.

martes 22 de septiembre de 2009

Rory


*********** Liam Rory Gallagher (1948-1995) ***********

...Nacido en Ballyshannon, condado de Donegal, y luego a Derry, y luego a Cork, y luego...

Este rollo geográfico lo suelto porque los irlandeses sois medio primos de los gallegos, y yo soy gallego: claro, para nosotros un irlandés es como de la casa. Lo de Ballyshannon, Donegal, Cork... te juro que nos lo sabíamos todos tus fans gallegos, Rory. Por otra parte, tú no eras una estrella al uso; más bien tenías el aspecto de típico colega que uno se puede encontrar por la calle a la hora de las cañas: un poco alocado, con tus camisas de cuadros, tu afán desmedido por la cerveza y el whisky (irlandés, por supuesto)... y tu divina Stratocaster ajada, desconchada, hecha polvo del trato que le dabas. Para qué ibas a cambiarla, si aquella te sonaba tan bien, con aquellos punteos vitamínicos que nos ponían los pelos de punta...


Fuiste otro niño prodigio con ukelele, como Steve; sólo que a tí ya le dió muy pronto por el blues y por el rythm'n'blues de los negros. Con doce años ya te presentabas a concursos musicales allá por Cork, y con uno de ellos ganaste el dinero suficiente para comprarte tu primera guitarra eléctrica, tu obsesión desde pequeñito, y con diecisiete años, al frente de tus Impact, ya haces giras, algunas tan curiosas como la que te trajo ¡a España, sí a España..! Bueno... en realidad, a la base americana en Madrid, que como todos sabemos no es exactamente España, pero en fin: en España estuviste. Y a la vuelta disuelves los Impact, y en 1966 formas Taste, un trío que vas arreglando a tu modo hasta que en 1968 te los llevas a Londres y ahí empieza tu leyenda.

Sí, a tí lo que más te gusta es el blues. Pero tu guitarra es incendiaria, y hasta los propios negros se asombran de la furia que le imprimes. Los grandes, los santones de las seis cuerdas -léase Clapton y compañía-, te consideraban un músico menor, un gamberrillo de la Stratocaster, supongo que porque no soltabas los vaqueros ni la camisa de cuadros ni para dormir, mientras ellos iban de colorines; será por eso. Pero tus discos con Taste, con una simplicidad y contundencia que asusta, nos dejaron alucinados: hasta Lennon era fan vuestro, que ya es decir. Y solo fueron dos, porque los otros, las grabaciones en directo, los fue sacando la casa discográfica al desaparecer vuestra banda, poco después de actuar en Wight, al lado de la flor y nata de las sardinas en lata. Pero Charlie y John también tenían sus propias ideas, querían escribir cosas, y tú, que siempre fuiste a tu bola, decidiste que ya estaba bien de Taste y seguiste en solitario.

Y aquí sí que ya empezaron a respetarte, mucho: ya eras un músico con pedigri, y tu mezcla de blues con rock se hizo imbatible. Vendiste tantos o más discos que la mayoría de los santones, porque tú eras pasión pura, hacías con las cuerdas lo que te daba la gana, jugabas con ellas, parecían apéndices de tus dedos. A mí, que nunca he sido muy aficionado a los discos en directo, me enloqueció tu "Irish tour 1974" hasta tal punto que sigue siendo uno de mis escasos directos preferidos, aquella versión anfetamínica de "Tattoo'd lady", aquellos blues por el medio... aquella pasión, ya digo.

Luego va llegando la decadencia, guste o no a tus fanáticos: del blues-rock te vas pasando al rock duro, al heavy, que es el destino final de tanta gente de los setenta, y bebes como un cosaco, y sigues haciendo la misma vida que si tuvieses veinte años pero con cuarenta, y tu salud se resiente.... luego está tu famoso miedo a volar, que te obliga a tomar tranquilizantes, y eso mezclado con el alcohol ya me contarás tú. Sigues haciendo giras interminables porque a pesar de todo eres una estrella y las estrellas no se retiran, ni se apaciguan...Y por fin tu hígado dice basta. Te operan a vida o muerte allá en Holanda, mira tú donde fuiste a caer, y a los pocos días una infección acaba contigo.

Reconozco que en tus últimos años no te presté atención: porque detesto el heavy rock, porque había otras cosas mucho más interesantes en esa época y porque tu edad de oro había pasado, y esa sí que ocupa un lugar preferente en mi casa, entre mis grandes. Y por supuesto, cuando me enteré de tu muerte sentí lo mismo que con lo de Steve: algo se muere en el alma cuando un amigo se va. Te invitaría a unas cañitas en el primer bar que encontrásemos de camino, pero me temo que no va a poder ser. Díme, Rory: ¿hay bares ahí?
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Diccionario de urgencia (Rory siempre fue un tipo solitario, independiente, hizo muy pocas colaboraciones con otros y, por ejemplo, ni siquiera se casó, ni tuvo hijos. Así que, con sus músicos más cercanos, por esta vez es suficiente)

En Taste (su segunda época, la de las grabaciones):
Charlie McCraken: bajo
John Wilson: batería
En solitario (sus acompañantes de la época dorada):
Gerry McAvoy: bajo
Wilgar Campbell: batería, sustituído en 1972 por Rod de'Ath
Lou Martin:
teclados a partir de 1972



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